El simún (del árabe samūm, «viento venenoso») es un viento local de los desiertos norteafricanos y de Oriente Medio. Se caracteriza por su temperatura extrema (hasta 54 °C), baja humedad relativa (inferior al 10%) y la capacidad de levantar densas tormentas de arena.
Peligros
Históricamente se le atribuía la muerte de caravanas enteras por deshidratación y golpe de calor. Sopla en ráfagas de corta duración (minutos a pocas horas) asociadas a depresiones térmicas locales. Su hermano más conocido en Europa es el siroco, que pierde parte de su carácter extremo al cruzar el Mediterráneo.