El siroco (también escrito sirocco o scirocco en italiano) es un viento de componente sur o sureste que nace en el desierto del Sáhara y atraviesa el mar Mediterráneo hacia Europa meridional. En su origen es extremadamente cálido y seco, con temperaturas que pueden superar los 45 °C en el norte de África, pero al cruzar el mar absorbe humedad y llega a las costas europeas como un viento cálido, húmedo y sofocante.
Mecanismo y trayectoria
Se genera cuando una borrasca profunda se sitúa sobre el Mediterráneo occidental, creando un gradiente de presión que succiona aire sahariano hacia el norte. El aire asciende sobre el Atlas, desciende al litoral norteafricano y cruza el mar en 12-24 horas. Durante la travesía arrastra grandes cantidades de polvo mineral en suspensión, responsable de los episodios de calima y lluvia de barro tan frecuentes en España, Italia y Grecia.
En la Península Ibérica, el siroco afecta especialmente al litoral mediterráneo y Baleares, donde puede elevar las temperaturas 10-15 °C por encima de lo normal en pocas horas. Se asocia a sensación de bochorno, cielos lechosos y depósitos de polvo rojizo sobre vehículos y superficies. Los episodios más intensos agravan la calidad del aire, afectan a personas con problemas respiratorios y reducen la visibilidad por debajo de 1 km.
En el norte de África se conoce como ghibli (Libia), chergui (Marruecos) o khamsin (Egipto). En todos los casos se trata de variantes regionales del mismo flujo sahariano. Ver también: efecto Föhn, masa de aire.