El efecto lago (lake-effect) es un fenómeno meteorológico que se produce cuando una masa de aire frío (generalmente ártica o polar continental) cruza una superficie de agua relativamente cálida (lago grande o mar), absorbiendo calor y humedad que desencadenan bandas convectivas intensas de nieve, lluvia o chubascos concentrados en la costa de sotavento.

Mecanismo

Cuando la diferencia de temperatura entre la superficie del agua y el aire a 850 hPa supera los 13 °C, la inestabilidad generada es suficiente para producir convección vigorosa. El aire frío se calienta y carga de humedad al cruzar el agua, formando cumulonimbus organizados en bandas paralelas al viento. Estas bandas descargan precipitaciones extremadamente intensas y localizadas al llegar a la costa opuesta.

El caso clásico son los Grandes Lagos de Norteamérica, donde ciudades como Buffalo o Cleveland reciben acumulaciones de nieve de 1-2 metros en 24-48 horas. En Europa, fenómenos similares ocurren en Escandinavia (mar Báltico), el mar Negro, y a menor escala en el Mediterráneo: el aire frío continental que cruza el Adriático o el Tirreno genera chubascos intensos en las costas italianas.

En España, un mecanismo análogo se observa cuando masas de aire frío del norte cruzan el Cantábrico relativamente cálido y generan chubascos de nieve intensos en la cornisa cantábrica y los Pirineos occidentales. Ver también: precipitación convectiva, nieve polvo.