La Oscilación Madden-Julian (MJO, por sus siglas en inglés) es el principal modo de variabilidad intraestacional en los trópicos: un pulso de convección tropical intensificada (nubes y lluvias) que se desplaza hacia el este a lo largo del ecuador cada 30-60 días, a una velocidad de unos 5 m/s. Fue descubierta por Roland Madden y Paul Julian en 1971.

Estructura y propagación

La MJO consiste en una región de convección activa (cielos nubosos, lluvias intensas, vientos convergentes en superficie) seguida de una región de convección suprimida (cielos despejados, subsidencia). Este «dipolo» se propaga desde el océano Índico hacia el Pacífico occidental en unas 2-4 semanas. Al llegar al Pacífico central, la convección se debilita pero la señal dinámica continúa circunnavegando el globo.

La MJO modula numerosos fenómenos meteorológicos y climáticos a escala global: intensifica o debilita los monzones asiáticos, influye en la génesis de ciclones tropicales (más huracanes durante la fase activa), afecta a las precipitaciones en África oriental y América, y puede modificar los patrones de teleconexión que determinan el tiempo en latitudes medias.

Para Europa y España, la MJO tiene una influencia indirecta pero significativa: determinadas fases de la MJO se asocian a bloqueos anticiclónicos o a la intensificación de la entrada de borrascas atlánticas. Es una herramienta clave para la predicción subseasonal (15-45 días). Ver también: El Niño, teleconexión.