Una ráfaga se define como un pico de viento cuya velocidad supera en al menos 10 nudos (18 km/h) la velocidad media de los 10 minutos anteriores. Los METARs reportan ráfagas con el indicador «G» (gust): 25G40KT = viento medio 25 nudos, ráfagas de 40.
Las ráfagas más destructivas se producen en frentes de racha de tormentas, microexplosiones y vientos canalizados (cierzo, tramontana). La relación entre ráfaga y viento medio (factor de ráfaga) es mayor sobre terreno rugoso (ciudades: 1,5-2×) que sobre mar abierto (1,2-1,4×).