El frente de racha (gust front) es el borde delantero de la masa de aire frío que se extiende por la superficie al salir de la base de una tormenta, producido por las corrientes descendentes y los reventones. Actúa como un pequeño frente frío a escala local: cuando llega a un punto, se experimenta un cambio brusco de viento (rachas que pueden superar los 80 km/h), un descenso súbito de temperatura de 5-10 °C en minutos, un aumento de presión, y frecuentemente polvo o arena levantados por el viento. El frente de racha puede propagarse a decenas de kilómetros por delante de la tormenta que lo origina, anunciando su llegada mucho antes de que llegue la lluvia. En ambientes desérticos y semiáridos, puede levantar tormentas de arena o polvo espectaculares llamadas haboobs. Lo más importante desde el punto de vista meteorológico es que el frente de racha puede actuar como mecanismo de disparo para nuevas tormentas: al empujar el aire cálido hacia arriba a lo largo de su borde, puede iniciar nuevas células convectivas, generando cadenas de tormentas que se autorrenuevan. En el radar Doppler, el frente de racha se identifica como una banda fina de convergencia en el campo de velocidad radial o como una línea delgada de ecos débiles (fine line) en el campo de reflectividad. Su detección es esencial en la predicción inmediata (nowcasting) de fenómenos severos y para la seguridad de operaciones de despegue y aterrizaje en aeropuertos.