Línea seca
Límite entre una masa de aire seco y otra húmeda a nivel de superficie, frecuentemente asociado a la formación de tormentas severas.
La línea seca (dry line o dew point front) es un límite meteorológico de superficie que separa una masa de aire cálido y seco de una masa de aire cálido y húmedo. No es un frente térmico clásico (ambas masas pueden tener temperatura similar), sino un fuerte gradiente de humedad: a un lado, el punto de rocío puede ser de 5-10 °C y al otro de 20-25 °C, con la transición ocurriendo en apenas unos kilómetros.
La línea seca es un concepto clave en la meteorología de fenómenos severos porque actúa como potente mecanismo de disparo convectivo. La masa de aire seco es menos densa que la húmeda (a igual temperatura, el aire seco es más denso que el húmedo), por lo que la línea seca genera convergencia y ascenso forzado a lo largo de su trazado. Cuando este ascenso desata la inestabilidad presente (CAPE alto), se desarrollan tormentas severas, incluyendo supercélulas y tornados.
Aunque el concepto se desarrolló para las Grandes Llanuras de EE.UU. (donde la línea seca del oeste de Texas-Oklahoma es el mayor generador de tornados del mundo), fenómenos análogos ocurren en otras regiones. En la Península Ibérica, la interacción entre el aire sahariano cálido y seco y las masas húmedas del Mediterráneo genera gradientes de humedad que pueden funcionar como líneas secas, contribuyendo a la formación de las tormentas más severas del levante español.