Sequía
Período prolongado de precipitación inferior a la normal que causa escasez de agua y afecta a ecosistemas, agricultura y poblaciones.
La sequía es un fenómeno climático insidioso que se desarrolla gradualmente cuando las precipitaciones son significativamente inferiores a los valores normales durante un período prolongado —semanas, meses o incluso años—, generando un déficit hídrico acumulativo que afecta al abastecimiento de agua, la agricultura, los ecosistemas y la generación energética. A diferencia de otros fenómenos meteorológicos extremos, la sequía no tiene un inicio abrupto ni un final claro.
Se distinguen cuatro tipos: la sequía meteorológica (déficit de precipitación respecto a la media), la agrícola (humedad del suelo insuficiente para los cultivos), la hidrológica (descenso de caudales, embalses y acuíferos) y la socioeconómica (cuando el déficit hídrico afecta a la actividad económica y al suministro). En climas mediterráneos como el español, la variabilidad interanual de la lluvia es naturalmente alta, pero el cambio climático está intensificando los episodios de sequía.
España es uno de los países europeos más vulnerables a la sequía: su posición entre el Anticiclón de las Azores y la influencia africana, combinada con la alta evapotranspiración, la convierte en territorio de estrés hídrico estructural. Las sequías de 1992-95, 2005, 2017 y 2022-2023 pusieron en jaque el suministro urbano en Cataluña, Andalucía y la meseta. La Oscilación del Atlántico Norte en fase positiva prolongada es uno de los principales desencadenantes, al desviar las borrascas atlánticas hacia latitudes más altas.